¿Cómo curar la tendinitis? Tratamientos y recuperación

La tendinitis es una de esas molestias que pueden aparecer casi sin avisar y complicar tareas tan cotidianas como escribir, caminar o levantar el brazo. El dolor, la inflamación y la sensación de rigidez suelen ser las primeras señales de que algo no va bien en el tendón. Por eso, entender qué está pasando es el primer paso para saber cómo curar la tendinitis.

Muchas personas buscan soluciones rápidas para aliviar el dolor, pero no siempre saben qué tratamientos son realmente efectivos ni cuándo conviene parar y consultar a un especialista. Desde el reposo y el frío hasta la fisioterapia o ciertos cambios en la rutina diaria, existen distintas opciones que pueden marcar la diferencia en la recuperación. La clave está en aplicar el tratamiento correcto según el tipo y la causa de la tendinitis.

En este artículo te explicamos cómo curar la tendinitis de manera progresiva y segura, abordando tanto el alivio de los síntomas como la recuperación del tendón. Veremos qué medidas puedes tomar en casa, qué terapias ayudan a acelerar la curación y cómo prevenir que el problema vuelva a aparecer.

Tratamientos efectivos para curar la tendinitis

El tratamiento de la tendinitis debe adaptarse al grado de la lesión, al tendón afectado y al tiempo de evolución. En fases iniciales, las medidas conservadoras suelen ser suficientes, mientras que en casos crónicos puede ser necesario recurrir a terapias más específicas.

A continuación, repasamos los tratamientos más utilizados y con mayor respaldo clínico.

El método RICE

Para casos leves o etapas iniciales de una lesión, los especialistas recomendamos el método RICE, cuyas siglas en inglés son Rest, Ice, Compression and Elevation, es decir, Reposo, Hielo, Compresión y Elevación. Puedes aplicar este método en tu casa:

  • Reposo: evita actividades de impacto que carguen peso sobre la articulación.
  • Hielo: aplica compresas frías durante 15-20 minutos cada 3 o 4 horas para reducir la inflamación.
  • Compresión: el uso de una rodillera elástica puede ayudar a contener la hinchazón.
  • Elevación: mantén la rodilla por encima del nivel del corazón para favorecer el drenaje linfático.

En la actualidad, el método RICE está quedando obsoleto, porque cada vez se aplican más los tratamientos con movilización precoz progresiva en lugar del reposo.

Medicamentos antiinflamatorios y analgésicos

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y los analgésicos pueden aliviar el dolor y facilitar la movilidad en fases dolorosas de la tendinitis. Sin embargo, su uso debe ser puntual y siempre bajo indicación médica, ya que no solucionan la causa del problema y pueden enmascarar los síntomas. En tendinitis crónicas, su eficacia es limitada y no se recomiendan como tratamiento principal a largo plazo.

Fisioterapia: el papel de los ejercicios excéntricos

La fisioterapia es uno de los pilares para curar la tendinitis de forma eficaz y duradera. Dentro de ella, los ejercicios excéntricos han demostrado ser especialmente útiles para estimular la regeneración del tendón, mejorar su resistencia y reducir el dolor. Estos ejercicios se realizan de forma progresiva y controlada, adaptándose al estado del paciente, y suelen combinarse con técnicas manuales y corrección de gestos o sobrecargas.

Terapias avanzadas

En los casos en los que la tendinitis se vuelve persistente o crónica y no responde a los tratamientos convencionales, las terapias avanzadas pueden ser una opción eficaz. Estas técnicas buscan no solo aliviar el dolor, sino estimular la reparación del tejido tendinoso y mejorar su funcionalidad a medio y largo plazo.

Terapias biológicas

Las terapias biológicas se basan en aprovechar la capacidad regenerativa del propio organismo. Las células madre mesenquimales y los factores de crecimiento ayudan a modular la inflamación y a favorecer la regeneración del tendón dañado. Suelen indicarse en tendinopatías crónicas o degenerativas, siempre bajo valoración médica especializada.

Plasma rico en plaquetas (PRP)

El plasma rico en plaquetas se obtiene a partir de la sangre del propio paciente y contiene una alta concentración de factores de crecimiento. Al infiltrarse en el tendón lesionado, estimula los procesos de reparación y puede reducir el dolor de forma progresiva. Es una técnica mínimamente invasiva y ampliamente utilizada en medicina deportiva y traumatología.

Los tratamientos con fotobiomodulación con láser y los de magnetotransducción son especialmente eficaces si se asocian a las infiltraciones con PRP, al actuar de forma sinérgica en la liberación de factores de crecimiento y al estimular el proceso bioeléctrico regenerativo.

Ondas de choque

La terapia con ondas de choque es un tratamiento no invasivo que estimula la vascularización y la regeneración del tejido tendinoso. Resulta especialmente útil en tendinitis crónicas, como la del tendón de Aquiles o la epicondilitis, y suele combinarse con fisioterapia para potenciar sus resultados.

Infiltraciones

Las infiltraciones se utilizan principalmente para controlar el dolor y la inflamación cuando estos limitan la rehabilitación. Pueden incluir distintos fármacos y deben aplicarse con precaución, ya que un uso inadecuado puede debilitar el tendón. Por ello, siempre deben formar parte de un enfoque terapéutico global.

Electrólisis

La electrólisis percutánea es una técnica que aplica una corriente galvánica directamente sobre el tendón afectado mediante una aguja. Este estímulo provoca una inflamación controlada que activa los mecanismos de reparación del tejido. Suele combinarse con ejercicios terapéuticos para optimizar la recuperación y reducir las recaídas.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse una tendinitis?

El tiempo de curación de una tendinitis puede variar mucho según varios factores, como el tendón afectado, la gravedad de la lesión, la causa que la ha provocado y el tratamiento aplicado. No todas las tendinitis evolucionan igual ni requieren el mismo periodo de recuperación.

En los casos leves o agudos, cuando se detecta a tiempo y se reduce la sobrecarga, la tendinitis puede mejorar en 2 a 4 semanas con reposo relativo, fisioterapia y medidas antiinflamatorias. Sin embargo, si el tendón continúa sometido al mismo esfuerzo, el proceso puede alargarse o cronificarse.

Cuando la tendinitis es crónica o existe degeneración del tendón, la recuperación suele ser más lenta y puede requerir entre 2 y 6 meses, e incluso más en algunos casos. Por eso, un diagnóstico adecuado y un tratamiento personalizado son clave para acortar los tiempos de curación y evitar recaídas.

Cómo tratar la tendinitis según la zona afectada

El tratamiento de la tendinitis varía en función del tendón afectado, ya que cada zona soporta cargas y movimientos distintos. Aun así, en todos los casos es clave reducir la inflamación, aliviar el dolor y favorecer una recuperación progresiva del tejido.

Tendinitis en el hombro

En el caso del hombro, el tratamiento suele centrarse en reducir la sobrecarga y mejorar la movilidad. El reposo relativo, evitando movimientos repetitivos por encima de la cabeza, es fundamental en la fase inicial.

La fisioterapia juega un papel clave, con ejercicios de fortalecimiento y estiramientos progresivos del manguito rotador. En fases más dolorosas, puede indicarse la aplicación de frío local, antiinflamatorios y, en casos concretos, infiltraciones guiadas para controlar la inflamación.

Tendinitis en el codo

La epicondilitis o codo de tenista se beneficia de un enfoque conservador basado en el descanso del gesto repetitivo que la provoca. El uso de ortesis o cinchas específicas puede ayudar a descargar el tendón. La fisioterapia, con técnicas de terapia manual y ejercicios excéntricos, es uno de los tratamientos más efectivos a medio plazo. Además, la corrección de la técnica deportiva o laboral resulta esencial para evitar recaídas.

Tendinitis en la muñeca

En la tendinitis de muñeca, especialmente en el síndrome de De Quervain, el objetivo principal es disminuir la inflamación del tendón y el roce durante el movimiento. Se recomienda limitar actividades con agarres repetidos o movimientos forzados del pulgar.

La inmovilización temporal con férula, combinada con fisioterapia y ejercicios suaves de movilidad, suele ofrecer buenos resultados. En casos persistentes, el especialista puede valorar otros tratamientos médicos.

Tendinitis en la rodilla y el talón de Aquiles

Estas tendinitis, frecuentes en deportistas, requieren un control cuidadoso de la carga. Reducir o modificar la actividad física es clave para permitir la recuperación del tendón. Los ejercicios excéntricos, especialmente en el tendón de Aquiles, son muy eficaces.

Además, el trabajo de estiramientos, el uso de calzado adecuado y la corrección de la pisada pueden marcar la diferencia. En fases iniciales, el frío local y el tratamiento fisioterapéutico ayudan a aliviar el dolor y acelerar la curación.

Ejercicios de rehabilitación para hacer en casa

Los ejercicios de rehabilitación son una parte clave para curar la tendinitis, ya que ayudan a reducir el dolor, mejorar la movilidad y fortalecer el tendón sin sobrecargarlo. Eso sí, deben realizarse de forma progresiva y sin provocar molestias intensas. Si el dolor aumenta, conviene detener el ejercicio y consultar con un profesional.

Estiramientos suaves

Comenzar con estiramientos controlados ayuda a disminuir la rigidez y mejorar la elasticidad del tendón. Mantén cada estiramiento entre 20 y 30 segundos, sin rebotes, y repite de 3 a 5 veces. Es normal sentir una ligera tensión, pero nunca dolor agudo.

Ejercicios isométricos

Los ejercicios isométricos consisten en contraer el músculo sin mover la articulación. Son especialmente útiles en fases iniciales de la tendinitis, ya que fortalecen el tejido sin generar impacto. Mantén la contracción entre 5 y 10 segundos y realiza varias repeticiones al día.

Fortalecimiento progresivo

A medida que el dolor disminuye, se pueden incorporar ejercicios de fuerza con gomas elásticas o cargas muy ligeras. El objetivo es reforzar el músculo y el tendón para prevenir recaídas. Realiza los movimientos de forma lenta y controlada, priorizando la técnica sobre la intensidad.

Nota: te invito a leer el post sobre Cómo prevenir la tendinitis.

Movilidad y control del movimiento

Ejercicios de movilidad articular ayudan a recuperar el rango de movimiento y a evitar compensaciones que puedan agravar la lesión. Movimientos suaves y repetidos, dentro de un rango sin dolor, favorecen la recuperación y la funcionalidad diaria.

Realizar estos ejercicios de forma constante, combinados con descanso y una correcta gestión de la carga, es fundamental para una recuperación efectiva de la tendinitis en casa. Siempre que sea posible, es recomendable seguir las indicaciones de un fisioterapeuta para adaptar la rutina a cada caso.


Curar la tendinitis requiere un enfoque integral que combine tratamientos efectivos, constancia y una correcta adaptación a cada caso. El reposo relativo, la fisioterapia, el control de la inflamación y, en algunos casos, tratamientos médicos específicos son claves para aliviar el dolor y favorecer la recuperación del tendón. Actuar a tiempo puede evitar que el problema se cronifique y limite la movilidad.

Saber cómo curar la tendinitis implica comprender que el tiempo de recuperación varía según la gravedad, la zona afectada y el tratamiento aplicado. Mientras que los casos leves pueden mejorar en pocas semanas, las tendinitis más persistentes pueden necesitar varios meses de cuidados y rehabilitación. Respetar los tiempos del cuerpo y seguir las indicaciones profesionales es esencial para una curación completa.

Tratar la tendinitis según la zona afectada y realizar ejercicios de rehabilitación en casa marca una gran diferencia en el resultado. Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento ayudan a recuperar la función del tendón y a prevenir recaídas. Incorporarlos de forma progresiva y supervisada permite retomar la actividad diaria con seguridad y sin dolor.

Imagen de Dr. Luis Gallego

Dr. Luis Gallego

Traumatólogo en Almería especializado en procedimientos artroscópicos y medicina regenerativa. Dedicado al tratamiento integral de lesiones músculo-esqueléticas mediante tecnología de alta precisión y biotecnología aplicada.

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